Último vídeo de NATURALEZA
- Los buitres leonados reconquistan los cortados del sureste español (5 estrellas)
- Las plantas, un arma para 'limpiar' Sierra Minera (5 estrellas)
- Perros de 'usar y tirar' (5 estrellas)
- La orquídea amplía reinado (5 estrellas)
- El enigmático caballito (5 estrellas)
Rutas
( 0 Votos )
| Impresionante cerrada |
| 26.12.08 - LA VERDAD | |||||
|
A uno y otro lado de la carretera el paisaje es manifiestamente manchego, un lienzo campesino de tierras pardas y rojizas salpicadas de pinos y choperas, algunas plantaciones de vides recientes, cotos privados de caza, olivares, cereal, bancales de hortalizas, anfiteatros calizos, rebaños y algún cerro testigo desde cuya cima amesetada se divisa la planicie. El afluente del Segura nace un centenar de kilómetros más arriba, en el espeluznante paraje de Los Chorros, término de Riópar y Vianos, a 1.400 metros de altura. Atraviesa el idílico valle de las Truchas, las Fábricas de San Juan de Alcaraz, las encajonaduras de Ayna y Lietor, se serena en el embalse del Talave que regula las aportaciones del trasvase y luego describe un arco hacia el sur para sumarse al río Segura, después de regar estos campos de Hellín y recibir el aporte de la rambla de Minateda, que da nombre al célebre yacimiento arqueológico: desde 1992 tienen la consideracion de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En su rodadura se nutre de otros afluentes, como el río de la Vega, los Vadillos, Bogarra y rambla Honda. Finalmente, tras remansarse en el embalse de Camarillas, a 114 kilómetros de su cuna, confluye con el Segura en Las Juntas, cinco kilómetros más abajo. Desde el referido puente de Agramón, la carretera discurre paralela a la margen derecha del Mundo; aguas abajo empiezan a verse los pescadores, verdea más la arboleda y apetece caminar por los sotos y riberas de este río que el otoño ha pintado los chopos de amarillo y el invierno tiñe ahora de oro los tarajes. Más al sur, el asfalto se torna sinuoso, cobra altura y el paisaje gana en belleza, dado que el río se ensancha, adquiere un color más intenso y se convierte en laguna. Durante un par de kilómetros, los altos y quebradas de la sierra de los Donceles nos alejan del río; hay que cruzar pinares y cortijadas para verlo de nuevo. Desde aquí hasta Minas y Salmerón, en el límite geográfico de Albacete y Murcia, el cultivo de brócoli y la alcachofa están reemplazando al del almendro. Tras ese mar de hortalizas vuelve a ocultarse el río, y ya no reaparecerá hasta bajar al pantano. Los acantilados de la serranía de los Donceles y la espesura del pinar que baja hasta el agua, ofrecen un paisaje escarpado y de gran belleza, por el contraste de las rocas acantiladas y un azul verdoso que cristalizó hasta el mediodía. Esa perspectiva se obtiene al descender hacia la presa; un rótulo prohibe el paso «a todo el personal ajeno», pero nadie se resiste a cruzar el túnel horadado en los estribos de un desfiladero que pone el vello de punta: la ceñida y afilada garganta de ochenta metros de alto que cierra el pantano. La presa tiene 36 metros de altura y sólo 24'70 metros de longitud, lo que la convierte en la más pequeña de los embalses de la cuenca. Cuando se inauguró en 1963, el Camarillas tenía una reserva de agua de 39 millones de m3. Dispone de válvulas de desagüe para riegos situadas a dos alturas en el cuerpo de la presa, con una capacidad máxima de desagüe de 52 metros cúbicos por segundo, y de dos aliviaderos de superficie, uno en cada margen, con capacidad total de desagüe de 320 metros cúbicos por segundo. Es, con el Talave, el embalse de mayor capacidd con los que cuentan los afluentes del río Segura, lo que confirma al Mundo como el mayor tributario de aguas al Segura. Impresiona ver, a tan escasa distancia, esa garganta de paredes verticales y el turbión de agua que brota de la presa, estalla en el aire y crea un microclima tan excepcional que las paredes de la garganta, cubiertas de musgo, parecen de terciopelo. Es el primer viaje al invierno, a sus luces y a sus sombras, a las neblinas que hasta media mañana duermen en los valles y a los chopos desnudos que acompañan al Mundo. Da gusto pasar el día junto al Mundo y al embalse de Camarillas. La orografía permite caminar bajo la chopalera que acompaña el cauce del río, pisar la hojarasca, abrir la silla plegable y comer y sestear bajo sus frondas. Además de la cercanía del río Mundo, el agua no falta en Agromán, debido al pantano de Camarillas, al arroyo o rambla de Tobarra), a la balsa del Azaraque (un lago de aguas termales) y numerosos azudes de agua que se han venido explotando desde épocas romanas. ![]()
|





