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Un diminuto crustáceo invade al cangrejo de río americano
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18.09.12 - LV
Un diminuto crustáceo invade al cangrejo  de río americano

El pequeño ostrácodo 'Ankylocythere sinuosa' -de no más de medio milímetro de longitud-, que vive encima de otros cangrejos, ha sido detectado por primera vez en Europa por científicos españoles. El hallazgo sugiere que llegó junto al cangrejo invasor 'Procambarus clarkii' hace 30 años, pero aún se desconoce si podría invadir a otras especies de crustáceos y si beneficia o perjudica la expansión del ya establecido cangrejo de río americano.

Desde los años 70 del siglo XX, el cangrejo de río americano, procedente de EE UU y México, se ha establecido en los ríos de la Península Ibérica y su expansión va en aumento. Pero ahora se ha descubierto que su 'invasión' viene acompañada de la del ostrácodo 'Ankylocythere sinuosa', también norteamericano y que depende por completo del cangrejo para vivir.

El estudio, que se ha publicado en la revista 'Hydrobiologia', ha tratado de averiguar cómo llegó el 'Ankylocythere sinuosa' a Europa. Según los investigadores, aunque el ostrácodo ha tardado en descubrirse más de tres décadas, «seguro que ya vino con el 'Procambarus clarkii'». «'Ankylocythere sinuosa' está de forma abundante y es común allá donde hay cangrejo americano en Europa», asegura a Sinc Francesc Mesquita Joanes, autor principal del estudio e investigador en el departamento de Microbiología y Ecología de la Universidad de Valencia.

Como este diminuto crustáceo epibionte -que vive encima de su hospedador- no puede vivir sin el cangrejo -pone sus huevos sobre él y se desarrolla agarrado a él-, la mayoría de cangrejos están infectados y «los ejemplares adultos pueden llegar a tener varios centenares encima», revela Mesquita.

Con cientos a cuestas

El equipo de investigadores recogió 203 cangrejos de río americanos en 12 localidades de la Península Ibérica, desde Doñana a Cataluña (2003-2009). De ellos, 147 tenían ostrácodos, presentes en casi todas las localidades.

Al compararlos con los cangrejos en EE UU, los científicos descubrieron que solo viajaron con esta especie de pequeño crustáceo a cuestas. «No trajeron consigo todos los epibiontes que tiene en su lugar de origen. Solo trajo una», subraya el biólogo.

La escasa diversidad de estos crustáceos puede facilitar que se expandan más en áreas invadidas. «También hay que tener en cuenta que estos epibiontes podrían transmitirse a otras especies autóctonas», advierte Mesquita, que señala que es necesario estudiar si el ostrácodo tiene algún efecto sobre 'Aphanomyces', la plaga de los cangrejos que está llevando a la extinción a los cangrejos autóctonos.

A la espera de nuevos estudios que confirmen los efectos de esta relación, los autores se plantean si los ostrácodos también podrían pasar a otros cangrejos invasores o autóctonos, al no ser «muy específicos», y producir efectos aún desconocidos.

laverdad.es